Periodista: Dinorat Menessini / Fotografía: Willmer Tovar
La Comisión Permanente de Desarrollo Social Integral acordó desplegarse, por todo el territorio nacional, para continuar la Consulta Pública Nacional del Proyecto de Ley Orgánica para la Igualdad de las Mujeres, aprobado en primera discusión en marzo de 2024.
Así lo informó, este jueves, la presidenta de la comisión, diputada América Pérez (PSUV/Nva. Esparta), al tiempo de señalar que la ruta de la consulta comprende los circuitos comunales, los consejos legislativos, los concejos municipales y los parlamentos comunales, entre otros.
Explicó que el propósito de la consulta, además de debatir el proyecto, es recoger las observaciones y los aportes de estas instituciones, para la construcción y el fortalecimiento de la norma.
Pérez informó, además, que en los próximos días se instalará una mesa técnica nacional, que se mantendrá en sesión permanente y sistematizará los aportes que la comisión ha logrado recoger.
Del proyecto
El texto tiene por objeto garantizar el pleno goce y ejercicio de los derechos y garantías de todas las mujeres en su diversidad, estableciendo las bases jurídicas para incorporar transversalmente el enfoque de género en las políticas públicas a través del Sistema Nacional para la Igualdad de las Mujeres.
Todo ello, a fin de garantizar la igualdad real y efectiva en el ámbito público y privado. Asimismo, tiene como propósito promover la autonomía plena de las mujeres, garantizar la paridad y erradicar toda forma de discriminación.
Entre sus finalidades está, promover una cultura basada en la igualdad de las mujeres y la equidad de género, que permita superar las normas sociales y patrones culturales estigmatizantes que perpetúan la discriminación y las desigualdades basadas en género.
De igual forma, esta normativa busca establecer el Sistema Nacional para la Igualdad de las Mujeres, con miras a sentar las bases para que todos sus integrantes desarrollen sus políticas con un enfoque de género transformador.
Igualmente, garantizar la paridad con alternabilidad política como propulsora de la democracia participativa y protagónica para alcanzar la igualdad de género en el ejercicio del poder y en la toma de decisiones, con miras a consolidar una Democracia Paritaria, entre otras bondades.