Periodista: Luis Villalta / Fotografía: Prensa An
El integrante de la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración, diputado Gilberto Giménez (MEP/Nacional), considera que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debe recuperar la confianza de los pueblos.
Este lunes, en el marco de la 81 ª Asamblea General de la ONU, Giménez declaró en VTV que el organismo multilateral enfrenta el histórico desafío de refundar el respeto de la comunidad internacional mediante el irrestricto apego al Derecho Internacional y a la Carta Fundacional de 1945.
Resaltó que el debate multilateral actual transcurre en un contexto global de alta volatilidad y conflictividad bélica, donde se han vulnerado, sistemáticamente, los principios éticos que dieron origen al organismo internacional, luego de la Segunda Guerra Mundial.
El diputado indicó que las confrontaciones en Europa Oriental, la crisis humanitaria en Gaza, las tensiones e inestabilidad en la región del Cercano Oriente en el estrecho de Ormuz, y las pretensiones de desestabilización en el continente africano, evidencian una marcada fragilidad del orden internacional.
Asimismo, recordó que la Carta de las Naciones Unidas consagra la igualdad jurídica de los Estados y la resolución pacífica de las controversias.
Manifestó que el uso del derecho al veto por parte de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad ha paralizado la capacidad de respuesta del organismo ante agresiones flagrantes, lo que afecta, principalmente, a las poblaciones civiles.
Medidas coercitivas ilegales
El parlamentario enfatizó que las medidas coercitivas unilaterales, aplicadas contra diversos países, constituyen un arma de guerra ilegal que atentan contra los derechos humanos fundamentales.
Precisó que, con base en el marco normativo internacional, únicamente el Consejo de Seguridad de la ONU posee la facultad legal de imponer sanciones o bloqueos económicos.
En tal sentido, subrayó que la aplicación unilateral de bloqueos comerciales y financieros por parte de potencias hegemónicas destruye la imparcialidad del sistema y causa daños progresivos e indiscriminados en el acceso a la salud, la alimentación y el desarrollo de los pueblos.
Giménez resaltó la participación de la delegación venezolana en Nueva York, encabezada por la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, lo que calificó como una victoria indiscutible de la diplomacia bolivariana de paz, que desmonta la estrategia de aislamiento promovida por sectores adversos.
Ponderó las intensas jornadas de trabajo, encuentros bilaterales y multilaterales, sostenidos por Rodríguez con jefes de Estado, primeros ministros y organismos internacionales, orientadas a la normalización de las relaciones diplomáticas, sobre la base del respeto mutuo, la autodeterminación y la no injerencia en los asuntos internos.
En materia ambiental, coincidió con el planteamiento del Estado venezolano al catalogar la crisis ambiental actual como una verdadera emergencia climática que requiere compromisos vinculantes y urgentes.
Detalló que el incremento sostenido de las temperaturas mundiales, las sequías prolongadas y los fenómenos meteorológicos extremos responden a modelos de consumo insostenibles.
Llamó a las naciones industrializadas a asumir sus responsabilidades históricas, así como a la ciudadanía a profundizar la conciencia ambiental mediante el reciclaje, la reforestación y el uso racional de los recursos hídricos y energéticos.
También, Giménez abordó los retos emergentes en materia de inteligencia artificial (IA) y movilidad humana. Enfatizó que la tecnología debe permanecer al servicio del bienestar humano y nunca suplantar la ética ni la condición del ser humano.
Sobre la crisis migratoria global, condenó la estigmatización y criminalización de los migrantes, exigiendo a la ONU acciones contundentes para frenar la vulneración de los derechos humanos en los países receptores. Reiteró que el camino hacia la estabilidad mundial reside en consolidar la multipolaridad y superar las pretensiones de hegemonía unilateral.